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Discipulado En La Familia
Contributed by Wilbur Madera Rivas on Jan 31, 2026 (message contributor)
Summary: El discipulado en la familia es un deber generacional, multiplicación exponencial y urgencia espiritual.
Imagina que estás en la cumbre de un monte alrededor del mar de Galilea. Has estado los últimos años de tu vida reciente andando, siguiendo, aprendiendo como discípulo de Jesús. Tú y tus compañeros no son más que un puñado de once hombres.
Entonces, Jesús le dice a este grupo pequeño de personas, que los envía para hacer más de ustedes, más discípulos, en todas las naciones del mundo para que sean integrados a la comunidad del pacto y para que aprendan a vivir de acuerdo con la enseñanza de Jesús. Luego, Jesús asciende al cielo y se pierde de la vista de ustedes entre las nubes con la promesa de estar con ustedes hasta el fin del mundo.
Una pregunta lógica que debió pasar por la mente de los discípulos seguramente fue: ¿Y ahora qué? La tarea es monumental. Los recursos humanos y materiales son escasos o nulos comparados con la envergadura del proyecto. ¿Cómo podremos cumplir esta misión?
Pero cuando ya estás al borde del colapso, recuerdas que Jesús dijo: “Toda autoridad me es dada en el cielo y en la tierra”. Es decir, que podemos contar con que Jesús ya está reinando, y como rey nos envía a ser sus heraldos de su evangelio, de sus buenas noticias.
También te acuerdas que él dijo: “Recibirán poder cuando haya venido sobre ustedes el Espíritu Santo y serán mis testigos en Jerusalén, Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra”. No estamos solos en el cumplimiento de la misión. No se realiza en nuestras propias fuerzas, sino en y por el poder del Espíritu Santo.
Y ese puñado de apenas once hombres, respondieron al envío de Jesús y fueron e hicieron discípulos, y esos discípulos hablaron del evangelio a otros e hicieron discípulos, y estos hicieron lo mismo, y así de época en época, de persona a persona, de nación en nación, el evangelio ha llegado a nosotros. Y aquí estamos en la ciudad de Mérida, un grupo de discípulos.
Mis hermanos, ¿cómo ven? Esa misión que se desprendió desde ese monte en el mar de galilea sigue vigente. Nos toca a nosotros seguir yendo y haciendo discípulos de Cristo hasta lo último de la tierra. Así como el evangelio nos ha llegado, debe continuar llegando a más personas.
El mes pasado hablamos del Evangelio, esas buenas noticias que nos hablan de la persona, mensaje e historia de Jesucristo que es poder de Dios para salvación. Y en continuidad con esto, ahora hablaremos de cómo llevamos ese evangelio partiendo de nuestro círculo más cercano (nuestro Jerusalén) hasta llevarlo a lo último de la tierra, más allá de nuestras fronteras.
Este mes estaremos hablando del discipulado. De cumplir la misión de hacer discípulos que hagan más discípulos.
Como iglesia hemos definido operacionalmente lo que es un discípulo como Una persona que cree en Cristo, crece en Cristo y comparte a Cristo.
Entonces, los que estamos aquí debemos preguntarnos ¿soy discípulo según esto? ¿Creo en Cristo? ¿Estoy creciendo en Cristo? ¿Soy intencional en compartir a Cristo con otros? Quizá muchos podríamos decir, sí creo y la verdad sí estoy creciendo, pero lo de compartir a otros, pues algo muy escaso o nulo en mi vida. Pues precisamente, por eso, estamos hablando providencialmente de este tema. Para que seamos discípulos que hacen más discípulos.
También como iglesia hemos definido el discipulado como el proceso intencional, relacional y continuo por el cual la iglesia ayuda a cada persona a creer en Cristo, crecer en Cristo y compartir a Cristo, de modo que se formen discípulos que hagan más discípulos.
Como vemos, estamos hablando de invertir mi vida en alguien más de manera intencional, relacional y continua para que lleguen a ser discípulos de Cristo, pero que se unan también a la misión de seguir avanzando el reino de Dios en la tierra.
¿Cómo te sientes? ¿Cómo los discípulos en el monte en galilea? Pues hay buenas noticias, porque Dios está involucrado en el cumplimiento de su misión, así que hermanos, no desaprovechemos todas estas oportunidades que tenemos de crecer en nuestro entendimiento y práctica del discipulado en varios contextos en los que nos desenvolvemos.
Este mes estaremos abordando el discipulado en el contexto de la familia, la iglesia, la comunidad alrededor y el mundo más allá de nuestras fronteras. Así que comencemos reflexionando en el discipulado, ese proceso intencional, relacional y continuo de hacer discípulos, en el contexto de la familia a la que pertenecemos.
Cuando hablamos de discipulado, muchas veces pensamos en programas de la iglesia, clases, estudios bíblicos o reuniones de grupos pequeños entre semana. Todo eso es importante, sin duda. Pero la Biblia nos muestra que el contexto más fundamental del discipulado no es un salón o un templo, sino un hogar.
Antes de que existieran grupos pequeños, antes que existieran los programas de los ministerios infantiles y juveniles, ya existía la familia como el espacio donde la fe debía ser transmitida.
Sermon Central