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El Poder De La Sangre De Cristo
Contributed by Raquel Martinez on Apr 4, 2025 (message contributor)
Summary: La sangre de Cristo es la unica que tiene poder para borrar nuestros pecados.
El Poder de la Sangre de Cristo
1 Juan 1:7
“La sangre de Jesucristo su hijo nos limpia de todo pecado”
Introducción: La Biblia nos dice en Marcos 10:45 “Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.” Ahí nos está diciendo que el propósito de el Señor Jesucristo venir a este mundo era para dar su vida, morir por nosotros.
Por eso el apóstol Pablo dice en Efesios 1:7 “En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia”
El perdón de los pecados es un acto de la misericordia y la gracia de Dios hacia nosotros, al ver nuestro arrepentimiento sincero. Y esto se logró por la sangre derramada en la cruz del Calvario
Quiere decir que cada persona salva, lo es por la valiosa y preciosa sangre del Señor Jesús. Esto lo confirma el apóstol Juan cuando dice: “La sangre de Jesucristo su hijo, nos limpia de todo pecado” 1 Juan: 1:7
1. Desde tiempos antiguos, Dios le instruyó a su pueblo como hacer expiación por los pecados que cometían, sacrificando un animal y derramando su sangre para el perdón de los pecados, pero los sacrificios que ofrecían los sacerdotes en el Antiguo Testamento eran un símbolo del mismo sacrificio que el Señor Jesucristo haría por el mundo.
En Hebreos 9:13-14 leemos: “Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne, ¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?
La sangre del Señor Jesucristo, tuvo que ser derramada en el altar del Gólgota, sobre una cruz, para otorgar la remisión o el perdón de pecados.
2. Pero ¿qué hay en la sangre de Cristo que lo hace diferente a otra sangre?
Según la ciencia médica, la transmisión de los grupos sanguíneos, son transmitidos al bebé siguiendo las leyes de la genética, la mitad de la información genética procede del padre y la otra mitad, de la madre.
Así que, en el caso de Jesús, que no fue concebido por ningún hombre terrenal, sino por obra y gracia del Espíritu Santo, en el cuerpo de María, Jesús llevaba en sus venas sangre divina; pura y sin inclinación al pecado, como nosotros los humanos tenemos.
3. Por eso su sangre era la única que podía redimir y traer perdón a la humanidad. Ningún otro hombre podía morir por nosotros. Si algo podía hacer era morir por sus propios pecados, pero nunca podría redimir a nadie más. Solo Jesús podía hacer esta clase de sacrificio y presentarse como el Cordero de Dios, el sacrificio perfecto, y el único sacrificio aceptable ante Dios para salvar a la humanidad.
Y hasta el día de hoy, la sangre del Señor Jesús sigue vigente y tiene el mismo poder hoy que hace dos mil años cuando se derramó en la cruz. De ella se desprende la redención, remisión, santificación y justificación en la vida del cristiano.
4. La sangre del redentor cubre nuestros pecados y nos hace justos delante del Padre. Como leímos en Efesios 1:7 “En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia”
Redención significa comprar. Y esto queda confirmado por Pablo cuando dice: “Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”. Es importante que nosotros valoremos lo que Cristo hizo. Su sacrificio no fue nada fácil ni sencillo. Fue una tortura, un martirio, un abuso, una injusticia violenta hacia quien no tenia culpa ni pecado. No había razón para lo que hicieron, pero lo hicieron como si se tratara de un malhechor indeseable.
Jesús sufrió el desprecio, la burla, la humillación y el abuso físico que no merecía. Para que tu y yo, fuéramos perdonados. El llevo sobre si mismo nuestra culpa, para que nosotros fuéramos justificados delante de Dios.
Decimos: “Jesús murió en la cruz” como si dijéramos que se sentó a coger fresco en una hamaca, pero no fue así, fue una traición inexcusable, fue una vergüenza increíble, fue un abuso exagerado que no tenia que haber pasado, pero que El escogió pasarlo, para que tu y yo quedáramos libres de la condenación.
A. La sangre de Jesucristo fue el precio que el pago por nuestra salvación y por eso pertenecemos a Él porque él nos compró con su sangre preciosa.
B. Gracias a este sacrificio nosotros podemos presentarnos sin mancha ante nuestro Supremo Hacedor.
C. Gracias al Señor Jesús en el presente podemos experimentar una vida plena y en el futuro, la eternidad.