Filipenses 3: 13-14 “Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”.
Introducción: Estamos comenzando el año. Un nuevo día, un año nuevo, una nueva oportunidad de servir al Señor, mejor de lo que lo hicimos en el año pasado.
El año pasado tuvo sus batallas, sus luchas y sus pruebas, pero en cada una, hemos aprendido a acercarnos mas a Dios y encontrar en El el refugio que necesitamos, la fortaleza que nos falta, la paciencia que se nos escapa, y a pesar de las batallas, descubrimos que Dios es fiel en ayudarnos, en sostenernos y en darnos ánimo para seguir adelante.
Ciertamente que por nuestras propias fuerzas no lograríamos mucho, porque lo primero que nos pasa es que nos desalentamos, pero el Espíritu Santo no trae a la memoria las promesas de Dios, nos guía paso a paso en el camino y agarrados de Dios logramos seguir.
Bueno hemos llegado hasta aquí. Dios debe tener un propósito con nosotros.
Nos toca levantar nuestros ojos por encima de la circunstancia que vivimos y para buscar las cosas de arriba y no las de la tierra.
1. Pablo estaba hablando en el verso 10 a los Filipenses de: “a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte”,
A. Ese era su propósito:
1) Conocer más a Dios.
2) Descubrir el grandísimo poder de Dios que fue capaz de resucitar a Jesús
3) y aprender a participar en los sufrimientos de Cristo, sin quejarse.
2. Y entonces admite que el mismo todavía no había llegado ahí.
A. Después de tantos años sirviendo a Cristo como predicador y apóstol, Pablo sentía que necesitaba conocer más a Dios.
1) Dios es tan alto y tan profundo que nosotros no llegamos a conocerlo completamente. Toda la vida podemos estar aprendiendo y descubriendo nuevas fases del amor y la bondad de Dios.
2) Pablo había sido usado por Dios en milagros y sanidades, muchas veces, Dios lo había usado en milagros extraordinarios, pero sentía que todavía no conocía la supereminente grandeza de su poder. Y es que mientras mas aprendemos, nos damos cuenta que todavía hay más por descubrir.
3) Pero aprender a participar de los sufrimientos de Cristo no es nada fácil. A ninguno de nosotros nos gusta sufrir. Eso va en contra de nuestros instintos naturales. Mas bien queremos prosperar, disfrutar comodidades, vivir quieta y reposadamente, para sentirnos felices, contentos y satisfechos.
4) Pero Jesús había dicho: “Si alguno quiere seguir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame”
5) No nos gusta la cruz. Eso representa algo que pesa mucho, algo que agota nuestras fuerzas físicas. Algo que nos hace sufrir, y no lo queremos.
3. Pablo había pasado muchas pruebas, pero reconocía que todavía no había llegado a perfeccionarse en esas áreas.
A. Toda la vida es una escuela.
B. Pienso que siempre nos daremos cuenta que todavía nos falta algo más que aprender.
C. Hay peligro en sentirse seguro de si mismo, ponerse arrogante, y sentirse superior a los demás creyentes.
D. Mejor es ser humilde y reconocer que, aunque estamos tratando, todavía nos falta para llegar.
4. Pablo tenia un plan para su vida.
A. “Una cosa hago” Sabia que todavía no había llegado, pero no se desalentaba, seguía tratando.
B. Ninguno debe desalentarse, o sentirse insuficiente para seguir tratando.
C. Tenemos que determinarnos a hacer algo.
D. ¡Haz algo! No te quedes como estas. El salmo 1 dice que
E. Dios prosperará al justo en todo lo que hace. ¿Pero si no hacemos nada, en que forma nos va a prosperar Dios?
F. Encomiéndate a Dios y lánzate por la fe, a hacer algo.
G. No hay nada peor que el que pierde todas las esperanzas y se queda sin hacer nada.
5. No te estanques en el pasado. Pablo dijo: “Olvidando lo que queda atrás”
A. Es posible que ya tu hayas tratado anteriormente algunas cosas y no hayas tenido éxito,
pero tienes que olvidar lo que pasó ayer,
lo que pasó el año pasado.
B. Porque este es un nuevo año, un nuevo comienzo.
C. Trae todos tus fracasos a Dios y déjalos a los pies de Cristo.
D. “Ninguno que poniendo las manos en el arado mira hacia atrás es apto para el reino de Dios”
6. Mira hacia delante. Pablo dijo: “extendiéndome hacia delante”
A. Ahora levántate con fe. Ora, pídele a Dios que te aumente la fe. No pienses en los fracasos del año pasado.
B. Jesus dijo: “Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra” Busca las cosas espirituales que tienen recompensa eterna.
C. Las cosas de la tierra son temporeras.
7. Recuerda cual era la meta que te habías trazado, y determínate a lograrla.
Pablo dijo: “Prosigo a la meta”
A. Proseguir es continuar. Tenemos que ser persistentes en continuar lo que es bueno.
B. Su meta era conocer mas a Dios. Sigue acercándote a Dios en oración en lectura de la biblia todos los días.
C. Su meta era conocer mas del poder maravilloso de Dios. Sigue buscándole, mantén la fe. A veces la fe se nos enfría porque no vemos lo que esperábamos, pero esfuérzate en creerle a Dios. No pierdas la fe.
D. A veces la larga espera nos desalienta. Ven a Dios para que renueve tu fe y sigue creyendo. No cedas al desánimo.
8. Recuerda que hay recompensa para los vencedores. “al premio del supremo llamamiento en Cristo Jesús”
A. En las 7 cartas del Apocalipsis, Jesús le dice a cada una de las iglesias “y al que venciere, le daré” y le hace una promesa especial a cada una.
B. Fíjese que todas las promesas son para los que vencieran, no hay promesa para los que se desalientan. No te desalientes, porque entonces no recibirás recompensa. Tienes que ser vencedor.
C. El supremo llamamiento no se refiere a los que tienen un llamado para ser pastores o misioneros. Pablo dice en Romanos 1: que todos hemos sido llamados a ser de Jesucristo y llamados a ser santos. No hay otro llamamiento mas alto que ser llamados a pertenecerle a Cristo y vivir en santidad.
D. Todos los que respondan ese llamado y se mantengan fieles hasta el final, recibirán el premio del supremo llamamiento en Cristo Jesús.
Aplicación: Mi querido hermano, estamos comenzamos un año nuevo. Yo ruego a Dios que renueve espíritu para que comiences decidido a dejar atrás las luchas que tuviste que confrontar el 2025 y que te de nuevas fuerzas para enfocarte en las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.
Es tiempo que levantemos nuestros ojos de la miseria de este mundo,
Es tiempo que dejemos de lamentarnos por los fracasos de ayer
Es tiempo que olvidemos todo lo malo que nos ha tocado vivir
Y veamos lo que Dios tiene para nosotros hoy.
A Esteban lo estaban apedreando y el levantó sus ojos y vio la gloria de Dios.
Tú y yo podemos sentarnos en lugares celestiales con Cristo Jesús, aunque estemos viviendo en este mundo lleno de violencia, de abuso, y de injusticia.
Tu y yo podemos entrar a la presencia de Dios y disfrutar de las delicias que hay a su diestra para siempre, si en vez de mantener nuestra mente en lo que pasa aquí abajo, buscamos primeramente el reino de Dios y su justicia.
Dios tiene muchas bendiciones espirituales para ti en este año.
No pierdas la oportunidad que Dios te da de disfrutar de su presencia.
Saca tiempo para estar con Dios cada día, y deléitate en Jehová para que sientas la paz y el gozo que este mundo no te puede quitar.
No pierdas en tiempo en quejas por las pruebas que estas pasando,
Ellas tienen un propósito, de recordarnos que este mundo no es nuestro hogar.
Medita en un instante, y mira al cielo.
Dios tiene una ciudad celestial para nosotros.
Moradas preciosas, con toda clase de comodidades.
Bellezas que no tienen igual.
Este mundo no es nuestro hogar,
Somos extranjeros,
Vivimos aquí temporeramente,
y vamos de camino a nuestro hogar celestial.
Allí tenemos hogar permanente.
Esta esperanza debe animarnos.
Y recordarnos que esta tribulación es leve y momentánea, mientras que nuestra herencia celestial es permanente y duradera.
Oremos.